¿Cómo impulsar la igualdad de género? Pequeñas acciones de gran impacto

Actualizado: 19 de ago de 2020

Si bien hoy en día los derechos de la mujer aparecen en escena en todos los ámbitos y hay una mayor conciencia del lugar de subordinación que han tenido las mujeres a lo largo de la historia, de diferente manera e intensidad, aún queda mucho por hacer para lograr la plena igualdad en lo que hace a su participación en la sociedad. Para que realmente avancemos y los indicadores se muevan significativamente en lo que hace a la paridad tenemos que todos comprometernos e impulsar cambios desde nuestro metro cuadrado.


La historia demuestra que sociedades como Islandia, donde las mujeres alcanzaron importantes logros en las últimas décadas, fueron testigos de una acción sin precedentes hasta entonces como fue el "Día Libre de las Mujeres" para reclamar la igualdad económica en 1975 o el impulso de leyes esenciales en la Argentina contra la violencia de género a partir del “Ni una menos”.


A veinticinco años de la Plataforma de Beijing que trazó los 12 lineamientos estratégicos en los que debían focalizarse los países para avanzar en el logro de la igualdad de género, más allá de los esfuerzos y los avances logrados lo cierto es que ningún país del mundo logró cerrar por completo las brechas.


Creemos que esto en parte se debe a que involucra cambios muy profundos a nivel cultural, a nivel de las relaciones interpersonales, y también cambios individuales, en lo que hace a la manera de ver el mundo, de verse a uno mismo y al otro, de revisar los ejes a partir de los cuales forjamos nuestra identidad.


Pero también creemos que cada pequeña acción que llevamos adelante en el día a día para impulsar un cambio puede generar un efecto dominó que termine involucrando cada vez más personas en pos de crear un mundo más inclusivo.


La Generación Igualdad es una iniciativa que nace en esta línea para promover la igualdad de género mediante acciones cotidianas muy simples que cada ser humano puede poner en práctica con sólo proponérselo conscientemente cada mañana.


1. Compartir el cuidado


¿Por qué es importante?

Porque las mujeres en el mundo destinan en promedio tres veces más de tiempo que los hombres al trabajo doméstico y a las tareas de cuidado no remunerado.

Si este trabajo estuviese distribuido entre todos los que comparten una casa o en la familia, las mujeres podrían destinar mayor tiempo a avanzar en sus carreras, a ganar más dinero, a su salud y a disfrutar de las actividades de ocio.

Es fundamental que cada ser humano tenga igual oportunidad de manejar su tiempo, y que las mujeres, por su condición de tal, no tengan la obligación de realizar estas tareas o terminen contratando a otras mujeres para que las realicen.

Un mundo donde cada ser humano se comprometa en el propio cuidado y en el de los otros contribuye a una mejor calidad de vida individual y colectiva.


¿Qué puedo hacer?

Comprometete a repartir por igual en los ámbitos en que te desenvolvés las tareas domésticas, las responsabilidades de crianza y todo trabajo no remunerado.


¿Cómo?

  • Identificando las necesidades de cuidado y las responsabilidades domésticas.

  • Considerando y analizando las competencias que cada uno tiene para asumir las responsabilidades de cuidado y proponiéndose desarrollarlas.

  • Organizando las actividades domésticas mediante una lista de tareas exhaustiva y, cuando hay niñas y niños en la casa, alentándolos a colaborar por igual en las tareas domésticas.

  • Cuando conviven personas que trabajan a tiempo completo, es importante reconocer y admitir el valor de este trabajo a la hora de administrar el tiempo y plantear formas de organización en donde no haya uno que concentre las tareas de cuidado y domésticas.

2. Denunciar los casos de sexismo y acoso


¿Por qué es importante?

Porque a diario las mujeres enfrentan todo tipo de comportamiento sexista e irrespetuoso en lugares públicos y privados, de manera más sutiles o más explícitas, que se naturalizan como bromas o alagos.

Piropos, parafraseo de algo que una mujer dice, chistes sobre su condición de mujer, son sólo algunas formas en que esto se manifiesta junto con situaciones frecuentes de acoso en la vía pública, en el trabajo, en las escuelas.


¿Qué puedo hacer?

Cuando distinguís que hay una situación de este tipo, no quedarte en silencio. Es difícil desafiar a nuestros pares señalando algo que nos parece natural e inofensivo. Sin embargo, es clave para deconstruir estereotipos y modos de comportamiento que incomodan, encasillan o humillan.


¿Cómo?

  • Denunciando cualquier comportamiento inadecuado de manera segura y respetuosa.

  • Cuestionando cualquier noción estereotipada de género, como "una mujer debería saber cuál es su lugar" y "no te pongas sensible", mediante un diálogo abierto.

  • Conociendo las brechas que actualmente existen a nivel de género, para poder fundamentar de manera respetuosa ante aquellos que consideran, por ejemplo, que la brecha salarial no existe o que conocen mujeres que ocupan altas posiciones en las compañías.