Herramientas ágiles para planear el contenido de tu marca


Si hace años tu negocio utiliza la publicidad tradicional y estás empezando a buscar nuevos métodos porque lo que hacías ya no alcanza; o si estás arrancando con un emprendimiento y llegaste a la etapa de investigar cómo comunicarlo, seguramente te habrás topado con una frase que resuena en el marketing hoy: “El contenido es el rey”. ¿Pero qué implica esto para tu negocio? En este artículo te compartimos algunos tips y herramientas para entender qué te aporta y cómo incorporarlo en tu estrategia de marca.


¿Por qué deberías incorporar una estrategia de contenidos?


Una buena estrategia de Marketing de Contenidos te va a ayudar a lograr dos de los objetivos principales de la comunicación:

- Captar la atención.

- Generar Confianza.

De esta manera, se hace más fácil lograr el paso a la acción (es decir, la concreción de una venta o la suscripción a un servicio, por ejemplo) y la fidelización con tu público.


¿Por dónde te conviene empezar?


Antes que nada, te sugerimos que consideres dos condiciones principales con las que todos los contenidos deberían estar alineados: qué significa tu marca y qué le importa a tu audiencia.




Por lo tanto, antes pensar en la estrategia de contenidos a utilizar en tu empresa, hay que tener en claro qué promete tu marca, desde qué lugar lo hace y cómo está posicionada en el mercado, lo cual preferentemente debería surgir como un desprendimiento natural, en forma coherente, del posicionamiento de tus productos y/o servicios.


Por eso, como primer paso, te recomendamos revisar tu propósito de marca y analizar tu propuesta de valor, teniendo en cuenta para qué le sirven tus productos y servicios a tus clientes y en qué ocasiones los utilizan. Para profundizar este análisis te sugerimos realizar también un Mapa de Posicionamiento.


La segunda condición, pero no menos importante, implica conocer muy bien a tu público y sus intereses. Existen muchas herramientas para ayudarte a ponerte en los zapatos de tu público, entender cómo ven el mundo, sus preferencias y sus necesidades. Lo que te sugerimos es que para esto es que identifiques a un cliente tipo para el cual comunicar, lo que en la jerga del marketing se denomina “Buyer Persona”. Si existe más de un usuario tipo, te recomendamos tomar en cuenta dos o tres perfiles. Lo importante en cada caso es no generalizar sino adentrarte en ese usuario tipo entendiendo cómo vive su día a día, qué piensa, que siente, qué le preocupa. Importa conocerlo en profundidad. Lo ideal es que la información que se utilice sea real, sin caer en estereotipos ni en inferencias que no hayas verificado. Para lograr esta empatía una habilidad importante en este caso es la Escucha Activa.


Teniendo en cuenta ambas cuestiones, es decir lo que le interesa a tu usuario tipo y cuál es el posicionamiento de tu marca, podrás definir qué tipos de contenidos generar, ya que como decíamos, deben interesarle a tu audiencia pero también debe ser relevante que tu marca se los esté acercando. El tener en cuenta ambos factores es lo que va a determinar el éxito de tu estrategia.


¿Cómo definir el contenido a generar y su accesibilidad a tu público?


Tanto para posicionar tu página web como tu blog y tus redes sociales, lo primero que deberás definir es el tema principal por el que deberían encontrarte, visitarte o seguirte. A qué se dedica el emprendimiento, cuál es la temática que engloba tu propuesta de valor y lo más importante: cómo se refiere ese usuario tipo que identificaste al tema. Es fundamental que ese concepto se encuentre en el título de tu página web y se repita en links y contenidos internos o de redes sociales.


Luego de eso, hay temáticas que se desprenden del concepto principal (incluso algunas de las no elegidas) que forman parte de ese concepto principal. En general, tienen un poco más de detalle y tienen más que ver con el paso a la acción; son conceptos que tu público busca en búsquedas proactivas (iniciadas por el usuario) y que se asocian al tema principal. Puede ser un producto o servicio específico o una categoría temática.


Por último, hay temáticas de interés más específicas para el público al que te dirigís y no siempre tan directamente ligadas a la propuesta de valor de tu negocio, sobre todo a nivel formato. El formato en que se buscan determinados contenidos depende mucho de la ocasión o “micromomento” (como lo bautizó el equipo de Google) en el que se encuentra ese usuario tipo que definiste. Lo que hay que hacer es tratar de detectar esos temas de interés para vincularlos de manera relevante y accesible a las temáticas que identificaste como centrales para tu marca.


Lo más importante, como decíamos, es detectar los temas que son de interés para tu usuario tipo, no presuponerlos. Es fundamental que indagar en sus preferencias y hábitos a través de una entrevista en profundidad, encuestas de exploración y/o combinar con una investigación en internet.


Para investigar más en detalle sobre los temas que interesan a tu público y su impacto son muy útiles también las herramientas de “analytics” que se encuentran en los paneles para gestionar campañas en Google, Facebook o Linkedin, o herramientas específicas como Google Trends, AnwerThePublic, Tagsfinder o similares. Para usarlas simplemente deberás partir de las temáticas principales que detectaste y explorar los resultados que arrojan.